mar 28 2010
La CEPAL pronostica buen año para Latinoamérica, con algunos problemas en el Caribe
|
Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), afirmó en una entrevista que se publicó en el diario económico colombiano “Portafolio” que Latinoamérica salió “bien parada” de la crisis económica global y pronosticó que debido a esa circunstancia el 2.010 será un buen año para la región sudamericana, al tiempo que los países del Caribe van a tener que remontar una dificultosa recuperación.
Bárcena dijo estar segura que a Latinoamérica las cosas le fueron mejor que lo que todo el mundo esperaba por estar mejor preparada que muchas otras naciones del mundo en cuanto al manejo macroeconómico de sus finanzas para hacer frente a la difícil situación económica mundial.
Casi todos los países latinoamericanos mostraron un superávit de reservas que en el curso del 2.008 les permitió obtener superávits fiscales y de sus cuentas corrientes. La unión de estos y otros factores le dieron a toda la región una buena capacidad de resistencia ante la crisis.
Durante el segundo y el tercer trimestre del 2.009, los más complicados para todo el mundo, las medidas contracíclicas que aplicaron casi todos los gabinetes económicos latinoamericanos ayudaron a pasar el peor momento de una forma bastante aliviada.
Pero recuerda la secretaria de la CEPAL que en todo este desastre financiero global la peor parte de la crisis en la región la llevó el Caribe, el que no se recuperará fácilmente.
La situación los tomó mal parados porque al contrario que Sudamérica, estas naciones están en déficit fiscal corriente, sin reservas y con los ingresos muy disminuidos por la caída del turismo internacional.
Bárcena habló acerca de su preocupación por el futuro de los países caribeños, por su enorme endeudamiento y por los efectos zonales del terremoto en Haití, que para todos fue “un golpe realmente muy fuerte”.
Aconsejó a toda la región replantear su diversificación productiva y su apertura a la exportación y a la producción en general.
Puso como ejemplo a Brasil, cuyo enorme potencial interno debería tener algún grado de reorientación, con lo que su economía reaccionaría muy rápidamente.
