jul 28 2010
La ONU insiste en pronosticar bonanza para Latinoamérica
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Los últimos días fueron de buenas noticias para Latinoamérica y el Caribe, ya que entre otras cosas la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de su Secretario General Ban Ki-moon pronosticaron para ambas regiones un crecimiento por encima del 4% para el año que está transcurriendo, a la par de que se acrecientan las posibilidades de que las cifras de empleo muestren evidentes signos de mejoría en lo que resta del 2.010.
La información, que a pesar de la todavía difícil situación que se continúa viviendo en varios países de la región por efectos de la crisis económica global debería alegrar a los más de 520 millones de personas que habitan suelo centro y sudamericano, puntualiza que el líder en el crecimiento será a no dudarlo Brasil, con una subida de su PIB de alrededor del 5,8% este año y 5,6% el próximo.
El Producto Interno Bruto del resto de Sudamérica tendrá una subida de entre 4,5 y 4,6% para el período en cuestión.
Las naciones caribeñas, en tanto, serán las que experimenten un crecimiento menor de sus economías, con alrededor del 2,1% para la región en este año y probablemente un 3% el 2.011.
Todos estos valores de crecimiento, aún los de menor magnitud, estarán por encima de los estimados para Europa, que rondará el 1%, y de los Estados Unidos, que difícilmente alcance el 2,8%.
México y Centroamérica esperan un crecimiento del 3,4% este año para después caer en el 2.011 hasta el 2,8%.
En lo que respecta a las previsiones para los países industrializados, la expectativa global es de un crecimiento conjunto del 1,2% este año, con un 1,3% para Japón y un modesto 1% para el conjunto de la Unión Europea.
Pero si la economía no se toma por regiones sino a nivel mundial, el informe de la ONU sostiene que en el 2.010 los índices económicos volverán a ser de signo positivo después de la caída del 2% del año pasado. De cualquier forma la recuperación será muy lenta y sumamente irregular.
El empleo, la deuda pública y las reservas de divisas serán sin dudas los puntos más débiles de todo el proceso de recuperación, y habrá que trabajar mucho en ellos para lograr los objetivos que se fijaron la mayoría de los gobiernos.
