ene 31 2011
Para el Banco Mundial Argentina crecerá un 4,7% en el 2.011
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Las autoridades del Banco Mundial especializadas en los temas relacionados con Latinoamérica pronosticaron recientemente en su último informe sobre la región que el crecimiento que va a experimentar la República Argentina en este año 2.011 será de al menos un 4,7%, mientras que en el 2.012 la subida del PIB de la tercer potencia latinoamericana va a rondar el 4,5%.
Pero el organismo multilateral advirtió que, al igual que el resto de las naciones de la región, Argentina tiene buenas perspectivas de crecimiento pero deberá hacer frente a problemas que pueden llegar a obstaculizar ese despegue, como el de la apreciación de las divisas.
Brasil, Argentina y Uruguay se encuentran entre los países con mejor desempeño ya que poseen tasas de crecimiento previstas superiores al 4%. A la cabeza del pelotón en América Latina se encuentran Chile y Perú, los que tanto este año como el próximo mostrarán seguramente subidas de sus PIB superiores al 5%.
Pero siguiendo con la situación en Argentina, el Banco Mundial estima que el problema más grande que va a experimentar la economía del país es una posible aceleración de la inflación por la financiación de los gastos “rápidos” y la sostenibilidad de las finanzas públicas ante una eventual situación de riesgo aunque sea pasajero.
Todos estos datos figuran en el informe “Perspectivas Económicas Globales” con las últimas previsiones para la economía mundial, y varían con respecto al informe anterior en el que se había pronosticado para toda la región de América Latina un crecimiento del 4,1% para el 2.011 y del 4,2% al año siguiente.
Este último informe destaca que tanto Latinoamérica como el Caribe han salido de la crisis global “bastante más rápido de lo esperado”, poniendo de manifiesto que la capacidad de toda la región para hacer frente a los temporales económicos es hoy en día muy superior a la del pasado.
Pero de cualquier forma la zona no está de ninguna manera exenta de riesgos, como por ejemplo el de hacer frente correctamente al desembarco de flujos de capitales del exterior de la región y al efecto desestabilizador que éstos pueden tener sobre los tipos de cambios locales, afectando seriamente las exportaciones de materias primas, que son la principal fuente de ingresos de toda Latinoamérica.
