ago 10 2011
El G-20 asegura que garantizará la estabilidad en los mercados
|
|
De la misma forma en que lo han hecho los integrantes del exclusivo grupo del G-7, los Bancos Centrales y los ministros de Economía de las naciones que forman el G-20 se comprometieron en las reuniones presenciales y a través de teleconferencias de las últimas horas a llevar adelante y poner en marcha “todas las medidas que sean necesarias” para respaldar de forma fehaciente y concreta la estabilidad financiera global, promoviendo a través de iniciativas “realizables” un crecimiento económico más fuerte y que genere mejoras en el campo laboral internacional, después de los momentos de incertidumbre que se abrieron debido a los problemas fiscales que reaparecieron con inusitada fuerza en los Estados Unidos y varios países de la Eurozona.
Pero a diferencia del G-7, que nuclea a los siete países más industrializados del mundo al menos en los papeles, el formato del G-20 está ampliado e incluye entre sus miembros a China, una nación que en los últimos tiempos se transformó en uno de los prestamistas claves y más importantes para la casi totalidad de las grandes potencias occidentales, todas miembros del G-7.
Allí es donde reside la importancia del G-20 en general y de China en particular en esta nueva e intrincada red económica y financiera mundial.
El comunicado de la reunión llevada a cabo por los ministros de finanzas del G-20 a través de una videoconferencia el domingo pasado expresa textualmente que “los ministros de Economía y los gobernadores de los bancos centrales del G20 afirmamos nuestros compromiso de adoptar todas las medidas necesarias para respaldar la estabilidad financiera y promover un crecimiento económico más fuerte en un espíritu de cooperación y confianza”. Recordemos que actualmente la presidencia del G-20 está en manos de Francia, es decir de un país de la región del euro directamente involucrado en los problemas que aquejan a la moneda común europea.
Ante la posibilidad cierta de que comiencen lamentablemente a repetirse los estados de situación que hacia fines del 2.008 dieron inicio a la crisis económica global que convirtió a las finanzas de todo el globo en un verdadero tembladeral, por problemas directos o heredados indirectamente de los socios comerciales de los distintos países, los integrantes del G-20 aseguraron que seguirán en estrecho contacto en el curso de las próximas semanas para poder así estar listos a adoptar medidas que garanticen la estabilidad financiera mundial y la liquidez en todos los mercados.
